

El filósofo oficial del Régimen nos ha brindado una larguísima charla, sin gran continuidad argumental y con ramalazo final sobre Educación para la Ciudadanía. Ha resultado de gran amenidad, ya que el personaje es un auténtico encantador de serpientes. Otra cosa son sus planteamientos.
1ª Parte.- Del cruzamiento entre la Col de Asa de Cántaro y la Col Lombarda; problemática de la fijación de las características genéticas del híbrido, de cara al registro de la patente. Os juro que ha dedicado 7 u 8 minutos a este asunto.
2º Parte.- La Movilización Educativa como solución a los problemas actuales; la educación es responsabilidad de toda la sociedad: maestros, padres, televisión, policía local, etc. A esto le ha dedicado un poco más que a la hibridación de las crucíferas comestibles.
3º Parte.- Anecdotario personal y chascarrillos, hilvanados con reflexiones sobre la educación, la inteligencia, la responsabilidad y otros grandes conceptos.
4ª Parte.- Ruegos y preguntas: pregúntame lo que quieras que yo contestaré lo que me dé la gana. Una breve intervención de un padre objetor (eso sólo lo sabemos nosotros) le ha dado pie a defender su EpC. Nuestro amigo Rafa le ha planteado que los detractores de EpC sostenemos que implica una formación ética y moral, pero que los defensores de la asignatura lo niegan. Ha entrado al trapo reconociendo abiertamente el carácter de formación ética que debería tener la asignatura, con la excusa de que se trata de valores universales. A partir de ahí y antes, a lo largo de la charla, ha ido desgranando algunas perlas:
- La Educación no puede arreglarlo todo. Los únicos que han sostenido que la educación lo arregla todo han sido los dictadores (Hitler, Stalin) y las iglesias.
- El problema de EpC se ha ocasionado porque el Foro de la Familia, Profesionales por la Ética y la Conferencia Episcopal niegan que en la escuela se deba formar en valores.
- El conocimiento de las religiones es fundamental para entender nuestra historia y nuestra sociedad, pero los valores morales de origen religioso pertenecen al ámbito de lo privado.
- Las religiones, cuando están en auge como el Islam, no necesitan hacer caso a los derechos humanos; sólo cuando están en declive, como la Católica, acuden a refugiarse en el derecho a la libertad religiosa y de conciencia, el derecho a elegir una educación conforme a sus principios, etc.
- El sujeto del derecho a la educación es el niño, lo que justifica que el sistema le proporcione la formación que estime adecuada. Este derecho prevalece sobre el de los padres a elegir el tipo de educación.
- La escuela tiene que formar ética y moralmente a los alumnos, “…no me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres”. Faltaría más.
Conclusiones:
1.- Este tipo debe ser un gran filósofo, pero su ego es muchísimo mayor que sus obras completas. Indudablemente tiene mucho menos peligro como horticultor que como ideólogo.
2.- Aunque se presenta como profesor jubilado debe estar amasando una pasta gansa, no sólo con su libro de EpC para SM, sino como asesor de administraciones educativas autonómicas (ojito Navarra), administraciones locales y empresas.
3.- Muchas cosas de las que plantea son perfectamente razonables y asumibles por la mayoría: recuperar la responsabilidad, la autoridad, el esfuerzo, la ética… El problema es que no tarda en enseñar la oreja: laicismo, positivismo jurídico, estatismo, desprecio por quienes no comparten su escala de valores, intolerancia respecto al papel del estado en la educación, etc.
4.- Habla de la importancia de educar en la responsabilidad como criterio ético. Sin embargo, tras reconocer la crisis de la educación (informe Pisa) y el fracaso de la “educación permisiva” elude señalar a los responsables de ambos, que coinciden en gran medida con quienes han pergeñado EpC.
5.- Importante: no asume la realidad de la asignatura, tal como ha quedado, ni su protagonismo en el invento. Ha llegado a decir que si la hubiera hecho él habría salido mucho mejor, reduce su participación al libro de SM y ha utilizado reiteradamente expresiones como “debería haber sido” o “tendría que ser”. En fin, que no parece estar muy orgulloso de lo que han hecho con su criatura.
Ha valido la pena perder la tarde para conocer al personaje y escucharle argumentar en vivo y en directo.