
Se impartió en la Escuela Universitaria de Magisterio de Albacete e iba dirigido a más de 200 profesores de Infantil y Primaria "reflexivos y críticos que deseen conocer la realidad de los derechos humanos e impartir la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos".
El tribunal que los juzgó consideró probado que ambos habían simulado que se habían llevado a cabo dos cursos organizados por UGT y la Asociación Pedagógica para la Renovación de la Escuela (APRE), para evitar perder una subvención.
Ascensión Palomares era cuando ocurrieron los hechos miembro liberado de la Federación de Enseñanza de UGT en Albacete y en la actualidad es catedrática de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Joaquín Muñoz Cantos era entonces secretario regional de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT y actualmente preside la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica de Castilla-La Mancha.
La condenada por falsificación, Ascensión Palomares, informó unos días antes de la celebración del curso que el objetivo de este seminario de 20 horas de duración era "reflexionar sobre la educación como consolidación de valores esenciales para la vida de la persona en la sociedad en que ha de integrarse... Hay que desarrollar actitudes que permitan configurar una nueva cultura que nos libre de la deshumanización y potencia la lucha por lo colectivo, en pro de los intereses generales sobre los individuales".
Palomares añadía que "el docente ha de saber que su tarea trasciende de la simple reproducción de determinados contenidos curriculares". En definitiva, el objetivo era "analizar de forma reflexiva y crítica la situación de los derechos humanos en la sociedad actual y valorar los contenidos de la asignatura Educación para la Ciudadanía", explicaba Ascensión Palomares en una nota de prensa para informar del seminario.
En su edición de hoy, 27 de abril, La Razón publica otro artículo de Rocío Ruiz, que refleja algunas reacciones tras haberse conocido lo publicado 24 horas antes. En él se da noticia de que asociaciones y plataformas promotoras de la objeción a EpC han lamentado que dos condenados por falsificación de documentos oficiales sean los que estén formando a profesores en la Escuela de Magisterio de Albacete para que impartan la materia.
Según las asociaciones de objetores el curso organizado por la universidad castellano-manchega "tiene un sesgo ideológico muy definido que revela el carácter adoctrinador de la asignatura de Ciudadanía".
Así, Ana María Serra, portavoz de la Plataforma de Madres Objetoras, lamentó que "después de casi dos años escuchando hablar de la asignatura, la materia ya está aquí como esa enfermedad que crees que nunca tendrás o el accidente que no te ocurrirá".
Por su parte, Fabián Fernández de Alarcón, de Profesionales por la Ética, se mostró "preocupado por que una universidad pública forme a profesores en ideología pura".